DE DARÍO A SANDINO UNA PUERTA DE NICALINDOBELLO

lunes, 28 de agosto de 2006

LOS RETOS SINDICALES PARA LOS PAÍSES DEL LLAMADO TERCER MUNDO


Lic. Guillermo López López

Hemos oído, leído noticias y sido testigos de procesos unitarios sindicales a nivel mundial, regional, local, las plataformas son interesantes, los objetivos estratégicos atractivos. Estos procesos son importantísimos para los trabajadores, procesos donde las banderas principales deben ser los derechos e intereses de los trabajadores. Estos procesos a finales del siglo XX y principios del XXI se han acelerado porque gracias a Dios los trabajadores van siendo impelido, van comprendiendo, van asimilando políticamente que es necesario unirse frente al capitalismo, frente a la globalización que hasta nuestros días ha beneficiado a las grandes trasnacionales y a pocos países que concentran la riqueza del planeta.

Estos proceso mundiales van acelerados, pero hace falta hacer mucho más práctico el lema, el grito de los obreros del siglo XIX “proletarios de todos países uníos”, no podemos permitir que sean procesos de mediatización de la lucha de los trabajadores frente al capital mundial, estos procesos se crean para tener espacios, puertas, negociaciones con el capital y distintos foros mundiales que beneficien a los trabajadores, que la voz, el criterio, el sentir, la demanda, los derechos de los trabajadores sea escuchada, sea atendida y cumplida.

Hasta ahora en este campo se ha ido avanzando muy lento hace falta más empuje, hace falta crear foros mundiales donde se discutan y resuelvan los ingentes problemas de los trabajadores, entre otros, millones de trabajadores sin empleo, millones de trabajadores con empleos temporales, millones con empleo semiesclavo, millones de trabajadores sin seguridad social, sin seguridad e higiene ocupacional, con salarios de hambre, con derechos conculcados, sin derecho a protestas, sin derecho a organizarse, reprimidos, con temor a quedar en el desempleo en cualquier momento, etc.

Leamos lo que en materia de empleo plantea el informe 2005 de la OIT: “…informe de la OIT sostiene que la debilidad de la mayor parte de las economías para convertir su PIB en creación de puestos de trabajo o en aumento de salarios,… afectan con particular dureza a los trabajadores pobres del mundo”. “… a pesar del crecimiento de 4,3 por ciento del PIB en 2005, sólo 14,5 millones de los más de 500 millones de trabajadores del mundo en condiciones de pobreza extrema lograron superar la línea de la pobreza de 1 dólar al día por persona”. Además, de los más de 2,8 miles de millones de trabajadores en el mundo en 2005, hay 1,4 miles de millones que no ganan aún lo suficiente para elevarse a si mismos y a sus familias por encima de la línea de pobreza de 2 dólares diarios, una cantidad similar a la de hace 10 años, afirma la OIT”.

“Según estimaciones oficiales, la tasa de desempleo permaneció inalterada en 6,3 por ciento, después de que había disminuido por dos años consecutivos. El número total de desempleados se sitúo en 191,8 millones de personas a finales de 2005, un aumento de 2,2 millones desde 2004 y 34,4 millones desde 1995. La OIT destaca que si bien hay efectivamente más personas "con trabajo", al mismo tiempo hay más desempleados que nunca antes.

Estos datos dejan más que claro que el capitalismo nunca ha estado, ni está interesado en mejorar las condiciones de vida y de trabajo de los trabajadores, lo que les interesa son sus ganancias a costa de reducir sus costos de producción en capital variable, por ello es perentoria, ineludible, necesaria, inevitable la unidad de los trabajadores para poder alcanzar empleo, mejores condiciones laborales, etc. No podemos esperar que la misericordia, la bondad de los capitalista surja hay que luchar, diariamente y organizados para hacer una mejor distribución de la riqueza que producen los trabajadores.

Pero además por otro lado la medición de la pobreza sobre la base de uno o dos dólares es maquiavélica, cuando en la mayoría de nuestros países el costo de la vida es excesivamente elevado, es como una sórdida burla. Este costo de la vida se afecta dramáticamente con el alza indiscriminada del petróleo, crisis provocada por los EEUU para apoderarse de los grandes yacimientos de petróleo y gas y beneficiar a las trasnacionales del combustible. Deberían buscarse otros parámetros para medir la pobreza o la extrema pobreza en nuestros países.

Por otro lado la exigencia del capital de desregular las legislaciones nacionales, de flexibilidad laboral dizque para “permitir una mayor y ágil inversión” (facilitar la explotación) ha mimetizado la conculcación de los derechos de los trabajadores, se habla de Convenios de la OIT, de responsabilidad social empresarial, de Códigos de Conducta, de la Iniciativa de la Cuenca del Caribe, pero en la práctica es hueco discurso, es hipocresía empresarial, es simple requisito que se llena, en la práctica no cumplen, ejemplos hay muchos, “sólo de muestra un botón”, las maquilas donde es una verdadera odisea demoníaca formar un sindicato, es casi un imposible y esto con la complicidad de los gobiernos, eso demuestra la eficacia de esos documentos que se han escrito, la letra es muerta en la medida que no le hacemos transfusión de nuestra sangre, de nuestro corazón de nuestros brazos y cerebro para que se cumpla, en la medida que no luchamos unidos para que la letra cobre vida y se cumpla.

A estos organismos sindicales internacionales tenemos que demandarles mayor beligerancia, porque necesitamos formar bloques mundiales de contención de estas políticas salvajes en contra de los trabajadores, aun la voz de los trabajadores no hace eco en las cumbres mundiales, en los convenios mundiales del capital, aun la OIT no pasa de ser un simple dador de recomendaciones, necesitamos trascender esos estrechos marcos y espacios de lucha y abrir mayores espacios, somos millones de trabajadores y los capitalistas son unos pocos, deberíamos tener un peso enorme, una capacidad de decisión monolítica. Los trabajadores somos un poder, organizados somos un poder y unidos a nivel nacional y mundial somos un mayor poder.

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