LAS DIATRIBAS DEL PRESIDENTE
Lic. Guillermo López López
Primero fue el nuevo ministro de educación (García) en recorrido in situ por las escuelas “descubrió” los grandes problemas de la educación, como si viviera en otro planeta para no reconocer que la educación nuestra anda mal en infraestructura, cobertura, calidad, modelos de privatización (autonomía Escolar y Municipalización de la educación) y además los pésimos salarios de los maestros. Luego siguieron las amenazas del flamante ministro del trabajo de declarar ilegal la acción más que justa de los maestro de paralizar el inicio del año escolar, a pesar de que desde el año pasado la CGTEN-ANDEN junto con otras organizaciones fue cumpliendo los procedimientos legales. Aunado el ministro de educación pidió presionar a los maestros y amenazó con la inhumana retención de salarios, lo cual desnuda la naturaleza represiva y violadora de los derechos humanos de este ciudadano con calidades de ministro.
Pero las maestras y los maestros en vez de amilanarse, acrecentaron sus acciones y escalaron su lucha y es una posición correcta porque además de tener un gobierno insensible, un gobierno violador de acuerdos , pues también es un gobierno ofensivo, el presidente despojándose de su dignidad, la que alcanzó con los votos de los nicaragüenses, hace una referencia grotesca de la lucha de los maestros, ante las preguntas de los periodistas sobre el plantón de los maestros y sus gritos demandando cumplimiento, el dice “les voy a dar unas pastillas para la garganta para que sigan gritando”, eso demuestra la naturaleza indolente, tecnocrática, valetudinaria, falto de visión política de la gente que nos gobierna.
Las maestras y maestros no merecen esta clase de irrespeto, es imperdonable este tipo de sandeces, que con ridículo humor son vertidos de la boca del primer ciudadano de la nación, no es posible que esos exabruptos caractericen a la “nueva era”, no es posible herir la dignidad del magisterio. Si este señor se expresa de esta manera no hay que esperar mejor comportamiento de sus funcionarios y por ello hay que sostener la lucha de los maestros, hay una obligación moral de la población, de los sectores organizados, de la sociedad civil de apoyar a los maestros, ese apoyo no debe quedarse en las simples declaraciones, amagos o pronunciamientos, hay que respaldar de verdad a los maestros, su lucha es más que justa y lo que están demandando es un acuerdo de ajuste salarial que el gobierno adquirió con el magisterio, es insoportable que un maestro gane mucho menos de cien dólares y el costo de la vida se eleve con violencia golpeando a todos los nicaragüenses, pero particularmente a los reproductores de la fuerza laboral de este país, a los formadores del capital humano base del desarrollo de cualquier nación.
El presidente y otros funcionarios de este gobierno en sus distintas estructuras y poderes tienen resuelta su vida, cada mes se sacan la lotería con sus salarios, no pasan problemas para pagar los servicios de agua, luz, teléfono, no andan pidiendo rebajas o empeñando el salario del mes siguiente para medio comer, no tiene que trabajar doble o triple plaza para medios completar su presupuesto familiar, ni venden raspadita, ni planchan, ni lavan ajeno, ni tienen que soportar la verborrea, ni la vulgaridad de algunos capataces. Si se evitan todo esto y tienen resuelta su vida que les puede interesar el problema de los maestros, entonces con mucha más razón las maestras y maestros tenemos que sostener y escalar la lucha para alcanzar nuestras demandas, para hacer respetar nuestra dignidad y para que cumpla este gobierno, si la lucha disminuye o se desmonta no logrará nada el magisterio, arriba maestro, solo unidos seremos fuertes y respetados y sólo luchando podremos hacer que estos gobiernos nos escuchen y nos den respuestas