Es más grande mi dignidad que mi necesidad
Lic, Guillermo López López
“Es más grande mi dignidad que mi necesidad”, reza una consigna que las trabajadoras de las maquilas han impreso en camisetas.
El diccionario Oceano UNO define dignidad como: calidad de digno (que merece algo); excelencia; decoro de la persona o sea el respeto que se debe a una persona.
Toda persona tiene dignidad y es elemental el respeto a la misma, no debe violentarse, trastocarse, herirse la dignidad humana, porque se viola la declaración Universal de derechos humanos, el marco legal de Nicaragua, Convenios Internacionales, etc.
La miseria, el desempleo, la marginación trastocan la dignidad humana, el autorespeto, la autoestima, crea grandes cantidades de nicaragüenses sin alternativas de empleos que disponen su fuerza mental y física al mejor postor, se ven obligados a emigrar al exterior a rumiar su miseria buscando mejores horizontes y hasta pierden la vida en las fauces de los perros de los ricos, aduciendo que protegen su bendita y sacrosanta propiedad privada.
Por otro lado, los que tienen medios de producción, los que gobiernan a favor de los empresarios e inversionistas, los medios de comunicación sesgados a minorías atizan y profundizan la falta de respeto a la dignidad humana.
Es ofensivo y lesivo a la dignidad humana ofertar trabajos en condiciones semiesclavas en las maquilas, donde se niegan los derechos de organización Sindical y de Convención Colectiva con salarios de hambre y de ajuste tenemos que agradecer profundamente a los inversionistas extranjeros el milagro que nos den empleo como si nos hacen un “gran volado”, donde queda nuestra energía física y mental invertida en el trabajo que hacemos, por eso nos pagan y nos pagan mal, porque nosotros los trabajadores somos los productores directos, sin nuestro trabajo el inversionista, el empresario no hace nada, no puede mover ni un dedo.
Ustedes buscan en INTERNET, el gancho que se usa el gobierno y la empresa privada para atraer inversión en la maquila, precisamente es ofertar mano de obra barata, eso es no valorar la dignidad de la fuerza laboral nicaragüenses, eso es disponerla al mejor explotador.
Con el gancho de mejorar las inversiones, abrirnos a los tratados de libre comercio que van a mejorar la situación de los nicaragüenses el capital viene exigiendo flexibilidad laboral, que en pocas palabras, es la libre contratación del trabajador por el empresario sin mediar leyes laborales, derechos, prestaciones, condiciones de seguridad laboral, etc.. Es la no existencia de sindicatos y la convención colectiva porque eso merma las ganancias, eleva los costos de producción y esto es totalmente lesivo a la dignidad humana.
El otro rollo es que los trabajadores no deben decir nada ante esto, no deben protestar, no deben reclamar por que eso vuelve inseguro al país, aleja la inversión extranjera, hay que dejarse violar la dignidad, hay que aceptar con vehemente agradecimiento la violadera de nuestros derechos ganados con sacrificio, sudor y sangre, no hay que hacer huelga, no hay que tomarse las calles !!habrase visto Dios mío mi lindo, tal desfachatez¡¡, Si la única forma que históricamente han tenido los trabajadores para mantener su dignidad y arrancarle derechos y conquistas a los capitalistas ha sido a través de la lucha organizada y unida, entonces no permitamos que nos usurpen ese derecho.
Los trabajadores debemos luchar para evitar caer en las garras de la falta de autoestima, de la falta de autoconfianza, de la desidiologización, de negar la lucha de clase, los ricos quieren ser más ricos a costa de los pobres y los pobres no debemos de renunciar a nuestra dignidad, nunca va ser cierto que un capitalista va a compartir sus ganancias sacadas del sudor, del sacrificio de los trabajadores y nos va a mejorar las condiciones de vida y de trabajo hay que disputarselas.
Debemos apartarnos de los líderes timoratos, mojigatos, oportunistas que miran a los trabajadores como estadísticas para ganar un cargo público, de los líderes que habiendo condiciones y coyuntura favorable frenan la lucha de los trabajadores o que nos movilizan cuando quieren figurar y ganar imagen.
Nuestra dignidad debe ser mayor y más grande que nuestra necesidad.