viernes, 21 de abril de 2006
LAS DOS NICARAGUA HACIA DONDE VAMOS?
Lic. Guillermo López López

Vos caminas por algunos sectores de Managua y vas a encontrar “desarrollo, progreso”, hermosos y modernos centros comerciales, hoteles y restaurantes de alta categoría, zonas residenciales exclusivas amuralladas e iluminadas en cada resquicio, gasolineras cada cuadra, en fin el producto de la eficiente inversión privada extranjera y nacional y este es un fenómeno que se reproduce como copia en las principales ciudades de Nicaragua. .

Vos caminas por los escombros de Managua, en los barrios periféricos a este desarrollo o los municipios y el campo y vas a encontrar pobreza, desempleo, insalubridad, hacinamiento, hambre, brutal inseguridad ciudadana, destrucción del medio ambiente, etc.

Entonces si vos haces un sencillo análisis, te encontras con dos Nicaraguas, una Nicaragua para los pudientes, para los que tienen recursos, para los que pueden comprar o disfrutar en “Carrión Comercial”, “Pizza Hut”, “McDonald·”, “Pharaos Casino”, “Hotel Princess”, entre otros lugares exclusivos y la Nicaragua de los barrios marginales, del campesinado desempleado y hambriento de la Nicaragua que se muere por falta de comida, de desnutrición, la Nicaragua que ha sido objeto de estudios, de encuestas para elaborar proyectos en función de eliminar la pobreza y que se presentan como panaceas a la cooperación internacional, pero que al final los mayores impactos de estos proyectos se palpan en algunos poquísimos bolsillos, se visualizan en lujosas mansiones y en cuentas bancarias onerosas.

Los discursos de los que se arrogan la representación del pueblo Nicaragüense suena a surrealismo, “vamos por buen camino”, “estamos bien”, “estamos legislando a favor del pueblo”, “somos amantes de la democracia”, “hemos crecido tanto por ciento en el PIB”, pero los impactos de este discurso y los hechos a quienes benefician?, es a una Nicaragua con apellidos dolarizados como Ricky Ricón”?, a los grandes inversionistas privados, a los constructores de centros comerciales y gasolineras? o la Nicaragua de los descalzos?.

Vivimos en una sociedad dividida en clases, aunque a algunos eso le suene a rancio marxismo, y eso es lo que da como resultado a las dos Nicaragua de las que hablamos, una Nicaragua de ricos nacionales transculturizados, fieles cancerberos del capital extranjero y de Tio Sam y son los que tienen el capital, las empresas y hasta las decisiones porque están en el gobierno y la Nicaragua de los pobres que se les tergiversa su historia, se les vende una cultura de dominación, de consumismo, se les quiere arrebatar el derecho a pensar, de participar, de luchar.

El gran pesar es que la gente a la que el pueblo nicaragüenses le dio la posibilidad de conducirlo sólo tira la carreta hacia un lado y no está halando parejo, no se están arreglando las cargas dentro del país, más se está confiando en los amarres con el águila del norte que en los caitudos políticos nacionales y eso ha hecho que la arena política y el enfrentamiento a puño limpio entre “Padres de la Patria” y nuestro presidente hunda más a nuestro país en la desesperanza. Hace rato se ha hablado de un diálogo nacional para dirimir las diferencias, un diálogo no nato, e inexistente, que se ha pretendido hacer entre los que han llevado al país por caminos hasta ahora imprecisos, si este diálogo es verdaderamente nacional debe hacerse no sólo entre políticos y tecnócratas sino con el liderazgo poblacional el cual tiene que ir preparando el pueblo, no debemos permitir que aquí alguna gente, funcionarios, políticos se arroguen el derecho de decidir por el pueblo, eso es lo que ha posibilitado hacer más grande la zanja que divide a las dos Nicaragua.

Se debe dar un diálogo para buscar salidas a la pobreza, cómo detener las muertes por hambre en el campo y la ciudad, cómo generar empleo digno, cómo recuperar y proteger el medio ambiente, el lago, los ríos, las lagunas, los bosques, cómo asegurar salud y educación a las grandes mayorías, cómo explotar nuestro potencial: la agricultura, cómo financiar al campesinado, cómo organizar a la gente para que sea protagonista de su destino, cómo organizar escuelas de emprendedores, de ideas creativas, de proyectos viable y su posible financiamiento, lo urgente de un diálogo es cómo sacamos a Nicaragua de la postración económica.

Y esto hay que hacerlo con la Nicaragua de los pudientes y la Nicaragua de los pobres, pero que no sea discurso, declaraciones, buenas intenciones, porque como dice el dicho popular “de buenas intenciones esta adoquinado el camino al infierno” a propósito del año del adoquín. Que no sea componenda para ver quien tiene más cuota de poder, sino que sea realmente en beneficio del pueblo y para ello el pueblo tiene que estar representado en este diálogo.

Publicado por nicalindobello @ 16:52  | Mis Artículos
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